Ministerio de Salud quedaría en condición de cierre técnico

Recorte presupuestario del 2015 afectaría directamente atención y regulación de la salud pública

  • Serias repercusiones en la Dirección Nacional de CEN CINAI, encargada de velar porque la población considerada más vulnerable, niños, niñas, mujeres embarazadas y en período de lactancia, cuenten con la debida protección.
  • Actividades de control, regulación y tecnologías de la salud igualmente tendrán limitaciones.

 

La Ministra de Salud, Dra. María Elena López (centro), junto con Gabriela Castro (izq.), Directora de CEN CINAI, y Sandra Barrientos, detallaron sobre las repercusiones del recorte presupuestario para 2015.

La función esencial del Ministerio de Salud de velar por la salud de la población, sería limitada directamente a razón de aprobarse el proyecto de Ley N 211 con el recorte presupuestario aprobado y presentado al plenario legislativo por la Comisión de Asuntos Hacendarios, el pasado 3 de noviembre de 2014.

El anteproyecto de presupuesto del Ministerio de Salud se presentó por la suma de ¢270.611.000.000,00, con un crecimiento del 9,76% con respecto al periodo 2014, de los cuales el 70% se distribuye mediante transferencias a otras instituciones del Estado según leyes específicas, un 25% se requiere para el pago de salarios de 4915 funcionarios, quedando el 5% para atender gastos de operación.

“Con el recorte presupuestario el panorama desfavorece aún más la operación del Ministerio de Salud, al crecer en forma desproporcionada destinando para transferencias un 72%, salarios el 26%, dejando tan solo un 2% para atender gastos de operación, lo que conlleva a concluir que el recorte fue aplicado en un 3% al gasto operativo. Lo anteriormente expuesto amenaza con paralizar el funcionamiento básico del Ministerio de Salud e impedir el desarrollo de sus funciones sustantivas”, explica la Dra. María Elena López, Ministra de Salud.

Menos producción social

Ante el recorte de la subpartida de tiempo extraordinario en el Programa 631-01 de Rectoría sobre la producción social de la salud, no se podrán ejecutar actividades de Regulación en Salud fuera de horario laboral por parte de los funcionarios de la institución, ni atender emergencias a nivel nacional como por ejemplo el control del Ébola, Dengue, Chikungunya y uso de pólvora, ni supervisiones del cumplimiento de la Ley General de Control del Tabaco y sus Efectos Nocivos en la Salud (Ley 9028); además de la vigilancia en ferias, turnos, conciertos, mediciones para control de ruido, no se atenderán denuncias, capacitaciones, concentraciones masivas ni actividades de planificación local en salud con participación social.

Con este panorama, el Ministerio de Salud vería disminuidas sus tareas dentro de los Programas de Rectoría de la Producción Social de la Salud, pues significa prácticamente la paralización del funcionamiento básico de la institución y así un impedimento del desarrollo de las funciones sustantivas.

“Se reduce la cantidad de los funcionarios que deben desplazarse a atender las labores que les son encomendadas como parte de las funciones del Ministerio de Salud según Ley General de Salud, entre ellas, visitas de campo, supervisión, atención de denuncias, mediciones sónicas, reuniones con la comunidad, así como las giras administrativas de supervisión y control de los recursos. Se debe recalcar que las funciones de Salud Pública son con y en la comunidad, por tanto al recortar dichas subpartidas se limita el accionar de nuestras funciones”, agrega la Dra. López.

Tecnologías de salud afectadas

De igual manera, se anulará la operación del sistema Regístrelo (bajo contrato con el ICE), herramienta que ha resultado idónea para reducir los plazos de espera en el Registro de Productos de Interés Sanitario de 6 meses a tan solo un mes. Este sistema es imprescindible para la actividad económica del país y el mejoramiento de la calidad del servicio, al eliminarlo estaríamos retrocediendo en lo alcanzado hasta el momento, yendo en contra de lo que establece la Ley 8220 de Protección al Ciudadano y Simplificación de Trámites Administrativos.

En cuanto al desarrollo de sistemas informáticos, no se podrá desarrollar el Sistema de Información de Rectoría y el sistema para mantener indicadores que permitan medir el avance de los programas de Residuos y la reutilización de los mismos, según lo que requerido en la Ley de Gestión Integral Residuos Sólidos, herramienta requerida según informes de la Contraloría General de la República y que presenta un cronograma a cumplir. Además del Sistema de la Investigación y Desarrollo Tecnológico en Salud, que es indispensable para la regulación de las investigaciones en seres humanos según Ley de Investigaciones Biomédica recientemente aprobada.

No se podrán cubrir los seguros de riesgos del trabajo en su totalidad, así como el seguro voluntario y obligatorio de la flotilla vehicular del Ministerio de Salud. Tampoco se podrán cancelar la totalidad del pago de derechos de circulación de la flotilla vehicular, ni los deducibles. Asimismo; se corre un alto riesgo de inmovilizar la flotilla vehicular por falta combustible y lubricantes en las 83 Áreas Rectoras de Salud.

No se podrán reconocer la totalidad de compromisos por concepto de agua y alcantarillado, servicio de telecomunicaciones, servicio de energía eléctrica, servicios públicos, ya que los montos asignados podrán cubrir 8 meses de servicios, esto implicaría técnicamente un cierre en todas la oficinas del territorio nacional al no contar con los servicios básicos requeridos por la institución.

El rebajo en la totalidad de las subpartidas de materiales y suministros, impide cubrir el cuadro básico de materiales de oficina y materiales de limpieza y aseo, en los 3 grandes programas que administra el Ministerio. Estos materiales y suministros son para las 83 Áreas Rectoras de Salud, 9 Sedes Regionales, 6 edificios centrales.

Población infantil en riesgo

El gasto operativo de los CEN Y CINAI se redujo en un 35% del monto presupuestado el cual correspondía a ¢1.062.215.257,00. Esto implica que se reducen actividades de atención directa a familias a través de la visita domiciliar, a personal de planta que atiende directamente a los niños y niñas en 562 establecimientos, se limitan actividades de mejoramiento de calidad de los servicios brindados, de la atención oportuna para niños y niñas con necesidades especiales en comunidades donde el recurso es limitado.

El recorte presupuestario conlleva la disminución de las acciones que realizan equipos profesionales y técnicos, que se desplazan a atender a aproximadamente 9000 familias en 388 comunidades rurales en condición de pobreza y alta vulnerabilidad. Se limita el adecuado aporte nutricional al estar imposibilitados a hacer la entrega de alimentos mensualmente como corresponde; así como para ejecutar las acciones educativas, de vigilancia del crecimiento y desarrollo, y de atención interdisciplinaria para atención oportuna de niños y niñas con situaciones especiales; desnutrición, discapacidad, alteraciones en el desarrollo del lenguaje, de las capacidades motoras, de situaciones emocionales y para las acciones de prevención del abuso, maltrato y negligencia en el cuido y atención de la población infantil.

“Los recortes en este presupuesto, afecta los rubros de gastos de viaje a las comunidades de mayor vulnerabilidad, derechos de circulación, seguros de niños y funcionarios, cuadro básico y alquileres para no cerrar servicios en tanto se realizan obras de de reparación a la infraestructura existente, entre otros. Lo anterior no solo afecta la capacidad operativa de la Dirección sino también la calidad del servicio y la seguridad de los beneficiarios y la Institución”, detalla Gabriela Castro, Directora de CEN CINAI, quien además es enfática en su conclusión.

Esta situación impide el cumplimiento del compromiso social que asume la Dirección Nacional de CEN-CINAI e el PND 2015-2018.para la protección y apoyo de la población materno infantil de mayor riesgo social y nutricional.

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